martes, 2 de octubre de 2007

4. CUENTO: La última Partida *





* (Este es un cuento que escribí en el 95 y que fue publicado en una selección de cuentos y poemas homo de ese año. Para los despistados: Es un cuento que hace juegos con el presente y el pasado. Los parrafos en negrita son el presente y los parrafos sin negrita son miradas al pasado.)




La Última Partida

Sus manos se deslizaron lentamente recorriendo el alfil negro, al que luego depositó en su respectivo casillero, para así poder extraer un cigarrillo de su bolsillo. Mientras lo encendía observó de reojo al chico que alquilaba los tableros de ajedrez y pudo advertir el ligero movimiento desaprobatorio que éste hizo con la cabeza al mirarlo. Lo más probable es que pensara que estaba loco al ir cada domingo en la mañana, alquilar un tablero, sentarse y no jugar con nadie, solo permanecer sentado fumando. Fumando, observando las piezas del tablero y esperando…


FEBRERO 1965

- Enroque Largo – gritó Fidel - ¡Y no me pongas esa cara, no seas picón!
- ¡Picona será tu abuela! Te aprovechas que estoy muriéndome de sueño, pero ni así me vas a ganar!
- ¡Pobre niñito refinado! – e haciendo gestos infantiles Fidel agregó - ¡Gabrielito tuvo que llevar a carmencito a su casita! ¡Que pavo!
Mientras acababa la frase Fidel estalló en carcajadas mientras Fidel se lanzó hacia él y castigó su cabeza con la punta de un alfil.
-¡!Ayayay!! Y es que acaso yo tengo la culpa que aun seas un nenito de “la mejor alcurnia nariz levantada de Lima”?
-Así como yo no tengo la culpa de que tú seas un bodeguerito de mala muerte hijo de un fanático “golpeapecho religioso” – Respondió Gabriel imitando el mismo tono de voz.
- Bueno, pero si mi papá no fuese tan “golpeapecho” como tú dices, yo no podría estar jugando aquí contigo. ¡El muy mohíno cree que estoy en misa dominical! Solo por eso es que me deja salir, dizque el domingo solo se debe orar. ¡Imagínate que quiere hacerme cura! Jajaja!
- Bueno, yo estoy al revés. Mi papá quiere que aparezca en público lo mas que pueda y solo con gente de la “alta”. Si supiera…!Lo peor es que quiere meterme a sus rollos políticos! – luego de mover la torre y reiniciar así la partida repuso – como es militante del partido del gobierno dice que tengo un gran futuro…
- Futuro tienes pero como ajedrecista- Interrumpió Fidel – desde que te conozco nunca he podido vencerte y…
- ¡Jaque mate!
- ¿Eh?


La calle estaba casi silenciosa y semi vacía. Los únicos habitantes de esa mañana de domingo parecían ser solo él con su cigarro y el tablero de ajedrez. Su mano derecha cogió esta vez al peón negro y por sobre su chata cabeza, comenzó a observar lentamente al tablero y a sus eternamente mudos ocupantes. De pronto la silla contraria retrocedió dando paso a un rostro casi olvidado.

MARZO 1967

“se lo tenía que decir, ya no podía ocultarlo mas!.... Sé que él siente lo mismo….Sé que el siente lo mismo…. Sé que va a venir. Pero lo vi tan furioso. Y más que sus golpes lo peor fue lo que me dijo. Nunca nadie me había dicho maricón…Por eso también le di la suya. ¡Ojala que comprenda!...si tan solo…!
Los pensamientos de Fidel fueron interrumpidos por el ruido de la silla opuesta que fue ocupada por Gabriel. Un enorme parche cubría la parte superior de la ceja derecha y un aislado moretón se perdía en la mejilla izquierda.

El caballo se irguió por sobre los peones iniciando de esta forma la inacabable batalla entre ambos reinos.
-¿Tienes la mano dura, no? – Comentó Gabriel.
Fidel levantó la mirada del tablero y buscó en el rostro del amigo algún gesto recriminatorio, más solo halló una confusa mezcla de duda y tristeza, unos labios que luchaban por formar una sonrisa y unos ojos casi húmedos e interrogadores a la vez.
- pero también te llevaste tu pedazo de pastel, ah! – agregó Gabriel.

De pronto se puso a llorar cubriéndose el rostro y soltó:
-¡ No se que sucede! ¿Porque me haces esto a mi?!Yo no quiero ser un depravado como tú! Yo…
- ¡Yo no soy eso que tú dices! – Interrumpió Fidel – Yo tampoco lo comprendo… Pero era lo que sentía… Y yo sólo quería…
- ¡!!Quisiste besarme!! ¡Y los hombres no se besan entre ellos, eso es algo asqueroso!
Fidel cogió la torre negra y echó abajo al intruso caballo blanco mientras trataba de fingir serenidad.
- le conté lo que pasaba a mi padre y…- Fidel agachó la cabeza y con la mirada fija en los peones continuó – y ha decidido mandarme a un internado en Quito, creo que ya no podré seguir…
-¡Eres un traidor! ¡Un maric…!- la palabra se quedó atorada en los labios de Gabriel- Nunca me has podido derrotar y por eso haces todo esto.
Luego de gritar esto, lanzó el tablero por los aires y saltó enfurecido hacia la pista sin poderse explicar él mismo las razones de su furia y jurándose odiar por siempre a su antiguo contrincante de juegos.


- Por lo visto ha mejorado mucho tu técnica, estas imbatible y ya me estas dejando casi sin piezas.
- Espero poder vencerte por fin – Y diciendo esto fulminó a la torre blanca gracias al ataque del alfil negro, que en un descortés lance cayo a los pies del caballo blanco.


SETIEMBRE 1968

- !Así que ya llegó el cobarde!- diciendo esto Gabriel palmoteó cariñosamente la espalda de Fidel - ¿Qué pasó? Segurito intentaste seducir a todos los curas y te botaron – Agregó en tono burlón.
- Esa vida no era para mí, mucho rezo, mucha cucufatería, además tenía que regresar para hacerte morder el polvo de la derrota de una vez por todas.
- Ni ahora ni nunca ¿Una partidita? …o…¿te chupas?
- Estás apurado por perder, ya me enteré que seguías viniendo los domingos.
Al verse delatado, Gabriel cambió el giro de la conversación y anunció- te cuento que ahora estoy trabajando con mi padre en un negocio entre el gobierno y la IPC, estoy ganando buen dinero – agachó la cabeza y en voz baja completó- lo suficiente para establecerme y casarme…yo…
- Mejor empecemos a jugar, te parece?


- Solo mi rey y mi reina contra tu rey y tus torres, se ve que ha mejorado tu técnica a lo largo de todos estos años amigo.
- Por fin te voy a vencer – diciendo esto Fidel botó la colilla del cigarro y emprendió el ataque a la reina blanca.

OCTUBRE 1968

- ¡Cuanto demora ese bobito de Gabriel! Es como si adivinará que he aprendido una nueva jugada que me hará ganarle. Quizás el tráfico lo ha demorado, ahora con tanquetas militares por todo lado es difícil movilizarse como antes….- Fidel abandonó estos pensamientos para coger el periódico que yacía a un lado, mientras sus ojos comenzaron a recorrer las noticias conocidas por todos, aquellas que hablaban del golpe de estado encabezado por el general Velasco Alvarado. Sin embargo, sus ojos también llegaron a una noticia que aun no conocía, una noticia que lo dejó helado. El artículo se refería a la migración de personajes públicos implicados en el negocio con la IPC, ante un posible ataque del nuevo régimen militar. Entre los nombres de las personas que huían al extranjero Fidel encontró a Gabriel y su padre, junto al de muchas otras familias que en días previos habían pertenecido a la crema y nata limeña y que ahora enfrentaban un futuro incierto.

- Bueno, rey contra rey, tú dirás Fidel…
- Al menos te puse en jaque muchas veces… Tu técnica ha aumentado mucho – y con una sonrisa agregó – Y tu barriga también.
- Carmen es una excelente cocinera y de puedo evitar dejar de devorar todo lo que ella prepara. Pero tú no critiques mucho, ya tu calvicie no pasa desapercibida.
- Me enteré de lo de tu padre, lo siento mucho Gabriel.
- Bueno, solo vine a enterrarlo, él siempre quiso reposar en su tierra. Esta tarde retorno a Madrid. – Diciendo esto, Gabriel miró de frente a Fidel, quien creyó percibir en su amigo la misma mirada confusa de años atrás, cuando sucedió lo de la golpiza, y después de un instante de confusión, Gabriel se levantó y repuso- ya son casi 14 años que no sabía nada de ti, mi vida ha cambiado mucho. Ya no soy un muchacho, vivo en otro país y – atropelladamente agregó – tengo una esposa, una hija de 11 años y un hijo de…
- Lo único que lamento de todo esto – Interrumpió Fidel levantándose también – es que jamás te pude vencer…

En se momento Gabriel lo tomó por los hombros y mirándole fijamente a los ojos le dijo – te equivocas, si me pudiste vencer…- y diciendo esto atrajo lentamente a Fidel hacia él y hasta lograr unir sus labios con los suyos, sintiendo en ese primer y último beso la despedida final, el afecto y la separación unidas en un solo acto, sin importar la gente que transitaba alrededor, quienes sólo eran unos simples peones en el juego.

Cuando Gabriel lo soltó, Fidel pudo descubrir una tranquila y triste sonrisa en los labios de su amigo, quien luego dio medio vuelta para así perderse entre el tráfico limeño. Fidel se quedó solo ante el tablero de ajedrez, en el que solo quedaban en pie ambos reyes, uno frente al otro.

HESS (1995)










miércoles, 12 de septiembre de 2007

3.- Clases de Prehistoria Avanzada parte 2


Conociendo la Torre de Babel



Nunca había conocido gente gay y los que conocí ahí eran de lo mas diverso. Si comenzabas a observar en la plaza san martín podias encontrar al grupo mas visible: los que yo denomino como “los buscadores” (por no decir acechadores). Eran a quienes siempre encontrabas ubicados en los famosos portales alrededor de la plaza. A diferencia de los fletes y travestís, quienes se ubicaban mayormente en los portales casi al final de la plaza hacia carabaya, los buscadores se ubicaban casi en toda la plaza. Su lugar predilecto no solo eran los portales, sino el interior de la misma plaza, alrededor de los ruedos de comicos ambulantes o en el cruce con jiron de la union. Los buscadores jamas se reunian en grupos, eran “cazadores” solitarios y siempre estaban al acecho de conocer a alguien a quien hacerle conversación para asi llegar a un posterior encuentro carnal.


Por otro lado estaban los gays habituales. Estos por lo general se reunían en pequeños grupos y por lo general se conocían entre ellos. A los gays habituales por lo general los encontrabas en el famosisisismo café Boza, ubicado obviamente en las galerias Boza de Jiron de la Unión. El café Boza de esos años era mas que nada un escaparate y centro de reunion de conversas, ligues y peleas de parejas. Este tipo de Gays frecuentaban la zona pero sin intención aparente de buscar ligue y si lo encontraban no era con el mismo metodo acechador de los buscadores.


Infaltables también eran los regios. Eran estos quienes solo iban a caminar y exhibirse por la primera cuadra de jiron de la union, por galerias boza o por las tiendas de ropa. No tenían amigos y por lo general los podiamos encontrar en el cafe "domino" de la misma galerias Boza. Muchos de ellos eran mayores y a estos los podías ver acompañados de viriles y guapos jovenes a quienes exhibian cual finas mascotitas ante la envidia y lujuria general.


Finalmente estaban los desposeidos. Eran los que se reunían en la plaza pues no tenían un lugar donde reunirse con sus amigos. Las bancas, entradas de museos o cafetines eran sus puntos de encuentro, sin determinar un lugar fijo. A veces alternaban y se confundian con los otros grupos, sin embargo , lo que los distinguía era el hecho de ir a la plaza sin un objetivo mas que el encontrar a sus amigos y socializar. Dentro de este grupo me incluía yo.


El grupo con el que me reunía en esos tiempos incluía a Luchito, Rafo (mi primer amigo), el divertido Hugo 2, el tierno y pequeño Sandro (quien después se haría mi enemigo y junto con dos chicos me atacarían dentro del baño de una disco) y sobretodo el lider del grupo, el mejor amigo que tuve en ese tiempo, el recordado y nunca olvidable Ronald (que años después sería abaleado en su casa en un crimen hasta ahora no resuelto).



Perdidos en la noche



Eramos los 6 un grupo muy raro pero unido y recuerdo mucho esa tarde de Verano en que decidimos conocer un poco mas de la Plaza y quedarnos para ver como era de noche. Llegadas las 8 de la noche Sandro desertó pues mas fuerte que la curiosidad era el miedo a su madre, quien frecuentemente lo golpeaba. Luego de él Lucho siguió el mismo camino y a eso de las 9 enrumbo a la oficina de su hermano. El temor estuvo a punto de hacerme seguir la misma ruta, pero mas fuerte era mi deseo de no decepcionar a mi gran amigo Ronald , asi que me quedé con el grupo a espera de lo desconocido.


Pasaban las horas y la plaza se poblaba con cada vez mas gente. Las primeras en llegar e inundar la plaza eran las travestis. Las había de todas formas, tamaños y rostros. Nunca había visto en mi vida a tantas juntas en un solo lugar. Pero lo mas curioso fue encontrar caminando y conversando con ellas a una figura familiar. Los lentes y los ojos divertidos y pequeños eran inconfundibles. Se trataba de Alfredo, el chico que me había sacado a bailar por primera vez aquella vez en la “Zeus”.

Alfredo era voluntario de una ONG de salud sexual y esa noche le tocaba distribuir condones en la zona. Quise acercarme a saludarle sin embargo el caos se desató ante mis ojos y precisamente cuando me acercaba a saludarlo.





.... Y al setimo día llegó el Caos




Alfredo me divisó y mientras sonreía para saludarme, un grupo de “pirañas” se lanzó cual bandada de palomas sobre él con la finalidad de arrebatarle las cajas de condones que traia en la mochila. Lo peor de todo es que al grupo de “pirañitas” se sumaron un grupo de travestis que le empezaron a exigir condones. El pobre Alfredo comenzó a caminar sin soltar prenda pero de pronto se vió rodeado por 2 frentes y la única salida fue coger las cajas de condones y lanzarlos al aire y lejos de él, cual novia que lanza el bouquete de flores a la multitud.

Los pirañas y las travestis se enfrascaron entonces en una terrible gresca por la posesión de las cajas de condones mientras Alfredo corria al lado de nosotros seguido de 4 “pirañas”. Lo peor vino después cuando llegaron manadas de policias y tanquetas. Parecía una imagen sacada de un cuadro de Picasso. Disparos al aire, travestis corriendo por todos lados con los tacones en mano, pirañas tirando piedras, caos y gritos por doquier. Nuestro pequeño grupo y Alfredo que se nos había unido, solo atinamos a quedarnos tendidos en la primera banca de las que había antes en las primeras cuadras de jiron de la union, esperando que la conmoción parase. Grave error.


La policía había comenzado a detener a toda la gente gay que encontraba alrededor, sin importar que tuviera o no documentos. Para remate, los pirañas que estaban siguiendo a Alfredo estaban cerca y empezaban a correr hacia nosotros cuando Alfredo nos despertó del letargo y nos hizo correr en dirección a Emancipación y de ahí hacia Abancay.


Aparentemente los pirañas habían sido despistados, pero las calles de Abancay se presentaban mas amenazadoras que la misma plaza (La Avenida Abancay de los 90´s era mil veces mas caótica y peligrosa que la Abanacay de hoy). Muchas de las calles no tenían luz, las calles estaban silenciosas, totalmente sucias, y solo se observaba de vez en cuando a un borracho o mas pirañas. Ya habiendo decidido caminar fue que Rafo de dio cuenta de que nuestros perseguidores estaban a pocas cuadras detrás nuestro.




Muere la Noche y nace un heroe





Ronald nos pidió calma y a paso rápido comenzamos a dirigirnos en dirección a calle Azangaro para salir por ahí hacia el centro civico. De pronto los pirañas comenzaron a correr hacia nosotros y Hugo lanzó un espectacular y muy femenino - histerico grito “Corran chicos”.


La correría parecía haber acabado pues felizmente llegamos al centro civico, en donde se encontraban ubicadas tres tanquetas militares y la zona cercada por alambres (por esos tiempos muchas zonas eran cercadas y custodiadas por militares). Corrimos hacía nuestros potenciales salvadores pidiendo ayuda. Segundo craso error de la noche. Los militares nos obligaron a echarnos al piso en medio de las tres tanquetas. Por mas que les explicabamos que haciamos por ahí a esas horas no oian razones y comenzaron a revisar nuestras pertenencias queriendo ver que podrían quitarnos.


Yo estaba paralizado de terror. Y el pánico se incrementó cuando uno de ellos comenzó a revisar la casaca que tenia puesta. Ronald me miraba desde su lado en el piso y de pronto se levantó. El militar le comenzó a gritar que se mantuviera en el piso pero Ronald seguía levantandose y explicando que nosotros fuimos perseguidos por pirañas y que nos acercamos a buscar protección. El militar seguia gritando , Ronald seguía hablando y nosotros aterrados. De pronto uno de los militares lo golpeo con la cacha del rifle al costado izquierdo del pecho y como si fuera una película en camara lenta vimos como nuestro Ronald caía al piso como fulminado.

Los demás militares se acercaron al salvaje y comenzaron a discutir entre ellos, mientras corrí hacia Ronald que se quejaba con los ojos cerrados. Los militares nos echaron del lugar mientras cargabamos a nuestro amigo y cuando ya estuvimos en Wilson Ronald abrió los ojos y comenzo a reirse. Había exagerado el efecto del golpe para asi lograr que nos dejaran partir.

Lo abracé como nunca lo hice con nadie y lo quise como nunca había querido a un amigo. Nunca nadie se había arriesgado por mi y por fin sabía lo que la frase amigo significaba en toda su cabalidad en aquella oscura, caotica y peligrosa noche de verano.


.... Y después se hizo la Luz


Podrán colocar mil luces y embellecer de todas las formas posibles al centro de Lima, pero lo mas bello que encontramos nosotros aquella noche inolvidable fue la certeza de que la pureza y la belleza de la amistad podía florecer y asentarse hasta en las mas oscuras y sucias calles o frente a las mas aterradoras circunstancias. Y lo mas asombroso...entre toda la variedad de seres que poblaban la archiconocida y recorrida Plaza san martín, entre tanto policía corrupto, militares abusivos, ladrones y fletes, gays regios y no tan regios, travestis , pirañas, buscadores e inocentes, había encontrado un verdadero amigo y solo por esa verdad Sodoma se salvaría del fuego eterno y la mujer de Lot se quedaría bailando al ritmo de Macarena.

viernes, 31 de agosto de 2007

2.- Clases de Prehistoria Avanzada parte 1


Llegó el 2000!!!

El nuevo milenio había traído no solo promesas tecnológicas y aires de renovación cultural y económica a nuestra ciudad, sino también, mas opciones y espacios a donde ir si es que eras un joven gay que no sabía donde conocer gente similar o si buscabas información u orientación para tu vida. Actualmente hay bares, pubs, discotecas abiertamente gays, discotecas gay "friendly", saunas, vídeos, clubes, centros de orientación , agrupaciones para gente de la zona este, agrupaciones para la gente de la parte norte, para la zona sur y en el mismo callao, movimientos que luchan por los derechos civiles, espacios de reunión, programas de radios, paginas web, agencias de viajes, y últimamente hasta candidatos al congreso abiertamente gays.

Todo esto era impensable durante los inicios de los 90. La figura era totalmente diferente en esos tiempos y para un joven que recién se iniciaba y quería conocer mas de lo que el mundo le deparaba, las cosas podían presentarse muy difíciles y hasta peligrosas. Los espacios de conversación eran casi nulos y los lugares de reunión por lo general eran la calle. Precisamente mis inicios en este mundo se dieron en el lugar mas estigmatizado y mal etiquetado de todos: el centro de Lima y siendo mas precisos, la plaza san Martín.

Campo de Batalla: Plaza San Martín

La plaza San Martín, no es para nada la plaza que conocemos hoy en día. Los cambios no han sido solo en la parte arquitectónica sino en aspectos mucho mas profundos, cambios detectados solo por quienes la conocimos de cerca por aquellos días.

La plaza san Martín se asemejaba a un vasto territorio poblado por diversas tribus, cada una con diversas costumbres y modo de vida. Por un lado estaban las travestis que se prostituían en la plaza. Ellas por lo general poblaban la plaza por las noches y las había de todo tipo y figura. Por lo general no se relacionaban entre ellas y la competencia por los clientes era a veces feroz, siendo pan de cada día las disputas y peleas a gritos y no era raro ver la sangre llegar al río.

Por otro lado estaban los conocidos fletes (o chicos de compañía por llamarlos de alguna manera elegante), quienes convivían en la plaza casi al lado de las travestis pues los clientes objetivo eran diferente para cada grupo. Los fletes hacían grupos entre ellos y eran reconocibles algunos lideres como el terrible "Charapa", quien no solo era flete sino también delincuente. Los fletes por lo general pasaban un proceso de "admisión" en la zona y cuando venía un muchacho nuevo a "cachuelearse", podía tener serios problemas si no sabía como defenderse. Gran parte de los fletes se dedicaba también a la delincuencia. No era raro conocer casos de clientes que habían sido desvalijados, golpeados o hasta asesinados después del acto sexual. Asimismo, algunos delincuentes también se vestían de travestis tan solo para asaltar a incautos clientes.

Los delincuentes también tenían como blanco favorito a los gays de la zona, por lo general andaban en grupos y se apostaban por las oscuras calles de jirón Quilca o las intersecciones de Colmena y apenas distinguían gays los obligaban a pagar "cupos" de dinero, si es que no querían ser golpeados o desvalijados

Sobre Policías, Militares y otros demonios

Por otro lado estaban los terribles pirañas, quienes se agrupaban en amenazantes grupos o pandillas, todos consumiendo bolsitas con terokal, ubicados mayormente en las áreas verdes o zona central de la plaza y siempre alertas a encontrar a algún distraido a quien pudieran sustraer alguna pertenencia.

A pesar de todo lo descrito, el mayor peligro no estaba representado por los pirañas o los delincuentes. Por esos años, el terrorismo estaba en plena boga y el temor del estado hacía frecuente la presencia militar por todo lado y con mas razón en el centro histórico a través de las temidas "batidas" y las tanquetas militares. Muchas de las "intervenciones" militares se daban al interior o en la entrada de los pocos espacios gays existentes, obligando los militares a los concurrentes a subir a las tanquetas y despojándolos de lo que deseasen, ya sea ropa o dinero.

La policía también era un factor de gran peligro pues abundaban los policías vestidos de civil, quienes se acercaban a los gays de manera seductora para luego amenazarlos con delatarlos ante su familia y llevarlos a la comisaria si es que no pagaban una cantidad de dinero para asegurar el silencio policial. El abuso de estos policías, que no eran pocos, no solo se daba en los espacios abiertos, sino también al interior de los pocos espacios de encuentro gays ubicados en el centro.

A pesar de tanto peligro y de ser el blanco frecuente de los abusos de militares, policías, delincuentes y pirañas, los gays tenían una fuerte presencia en la plaza san Martín. A ellos también los podíamos dividir en sub grupos (continua...)







miércoles, 22 de agosto de 2007

1.- Gracias por la musica


Un jueves santo no muy santo



El jueves santo de 1992 fue una fecha que nunca olvidaré.


Era cierto que durante mi niñez, mi grupo de amigos y yo, teníamos la rara costumbre de cometer una fechoría durante esa fecha. En una ocasión golpeamos la puerta de la tienda de un señor muy renegón que vivía en el barrio y quién nos persiguió por las calles de nuestra añorada santa Beatriz. Al año siguiente mi gran amigo Bruno lanzó un plátano aplastado hacia la ventana abierta de un lujoso carro, impactando el fruto en el pecho de un señor prolijamente vestido de blanco, y obviamente esto también generó otra persecución y esta vez en auto. Nunca podré olvidar tampoco esa ocasión en que con una cerbatana lanzamos un papelito en forma de dardo hacia la cabeza de un reportero que se encontraba en plena grabación de un informe en la puerta del canal 7.


Obviamente que con los años esa costumbre la fuimos dejando de lado, con los estudios, la adolescencia y en algunos casos como el mio, al tener que enfrentar la crisis de identidad ante una opción sexual que no era la esperada y ante el hecho de tener que trabajar como una forma de demostrar que estaba apto para ser adulto.


En esa ocasión, el jueves santo no fue una fecha elegida sino fue una fecha que brindaba una oportunidad. El único y primer amigo gay que tenía en esos días, el gran Raulito (Que en paz descanses querido amigo), ya tenía tiempo contándome sus hazañas y aventuras por las discos de ambiente de ese tiempo y las cuales yo no conocía. Tampoco perdía oportunidad para picar mi curiosidad e invitarme a ir. Pero siempre mi enorme miedo encontraba su gran pretexto en el trabajo, al cual entraba muy temprano. Sin embargo, Raúl sabía que el negrero de mi jefe podría hacerme trabajar hasta en navidad pero ni loco chocaba con las santas fechas.


La enorme curiosidad venció al también enorme miedo y en menos de lo que suben los precios en los mercados, yo ya estaba montado en los microbuses que iban por toda la avenida México, dirigiéndome a la archiconocida y popular discoteca "Zeus".




Encuentros cercanos del tercer tipo




"Zeus" se encontraba en un edificio que parecía haber sido años antes una enorme fabrica. Para llegar a la discoteca teníamos que subir 3 pisos y la parte externa se mostraba amenazante pues la zona de por si era peligrosa al encontrarse en pleno distrito de La Victoria (curiosamente, después descubrí que mi trabajo quedaba a 5 cuadras de la disco).


Mi primera visión de la discoteca no pudo haber sido mas chocante. Las luces multicolores cayeron despiadadamente sobre mis ojos como látigos y la semi oscuridad del lugar se me antojaba entre amenazante y cómplice. Raúl fue rápidamente raptado por uno de sus amores de discoteca quien lo esperaba con ansias, mientras yo miraba anonadado a un lugar lleno de hombres bailando entre ellos, intercambiando miradas, abrazándose y hasta besándose. Dios mio! pensé "¿!En donde estoy!?" y comencé a planear esquivar la vigilancia de Raúl y escaparme pero ya me había enterado que a esa disco no se podía salir ni entrar después de las 11 pues por lo peligroso del lugar no pasaban ni siquiera microbuses. "Estoy condenado" pensé. Y como ya no me quedaba de otra me puse a fisgonear y para mi sorpresa pude encontrar que la mayoría de los hombres que se besaban eran masculinos ambos.


En mi ignorancia de esos tiempos, suponía que una pareja gay estaría formada por alguien masculino y alguien femenino, pero la confrontación directa con lo errado de estas ideas fue chocante. Lo que agravó mas mi noche fue encontrar al instructor del gimnasio al que estaba yendo, besándose apasionadamente con uno de los alumnos del mismo. Ambos bien al bigote y con sus tarzanescos cuerpos, nunca me hubieran hecho suponer la realidad de sus objetos de deseo. Para rematar la noche también encontré a un chico que estuvo en el mismo salón que mi hermano en la secundaria. Claro que este caso era diferente, pues era de esos que a lo lejos te parecen y de cerca estas totalmente seguro de que era gay.




Como una Plegaria




Para mi suerte había mucho sillones donde esconderme y la mayor parte de la noche ya tenía planificado dedicarme a observar a Raúl besándose con media disco y tan solo mirar a los demás, cuando de pronto una voz al frente mio me pregunto si estaba escondiéndome de alguien. Era un joven de piel morena, rasgos muy varoniles y agradables quien me miraba entre curioso y sonriente, y quien también me invitó a bailar. No quise explicar que no sabia bailar y que me estaba escondiendo de media disco y rápidamente me levanté seguido por sus amables y risueños ojos.


Bueno, en esos momentos no sabía que ese joven de lindos ojos se iría a convertir a futuro en uno de los cuasi romances mas tormentosos que pasarían por mi vida, por lo que me dirigí a buscar otro escondite cuando de pronto una figura delgada, de cabellos largos, piel trigueña, ojos alocados y lentes grandes y divertidos, me agarraba de la mano y me decía que quería bailar. Recuerdo que estaba sonando "Like a Prayer" de Madonna en versión remix y Alfredo, así se llamaba quien después se convertiría en un gran amigo, me dijo que a Madonna no podíamos despreciarla. Le dije que no sabía bailar y que nunca lo había hecho. Siendo mas claros, la ultima vez que había bailado había sido cuando cumplí 8 años e incluso esa vez lo había hecho a la fuerza (malvadas madres que te obligan a bailar de niño).


Alfredo, era muy práctico y me dijo que mirara alrededor, que en realidad nadie sabía bailar, que por eso las discos eran oscuras, para que la gente no se diera cuenta de lo horrible que bailaban. Me comenzó a señalar a uno y a otro mientras hacía comentarios graciosos "esa loca parece que estuviera con diarrea", "esa otra parece que estuviera matando cucarachas" y luego, muy serio, me dijo que la idea era de que no baile para los demás, que no baile para que me mire la gente, sino que baile sintiendo la música, porque la sientes dentro de tu cabeza y quieres sentir que esa canción la interpretas tu, que finalmente que me sienta madonna.


Ante ese comentario me puse a reír y comencé a intentar bailar. Baile esa canción y la sentí dentro mío. Sentí que la diosa Madonna había pensado en hacer feliz a un simple y pálido chico mas común que corriente y que le había dedicado una canción. Y baile muchas mas y saben que cosa: Me sentí feliz. No supe hasta mucho después que eso era ser feliz. Sentir la belleza de las cosas buenas y bonitas, sin importar que los demás te critiquen o te juzguen, solo sentirla para ti y hacerla parte de tu vida.




Mil y una noches




También me di cuenta que esa noche había abierto la puerta de entrada a una aventura mucho mas grande , un aventura que me traería mucha alegría y diversión pero también mucho peligro y tristeza, pero que a pesar de todo si valía la pena correr el riesgo si el premio era llegar a ser lo que uno desea de si mismo.


Lógicamente después de ese jueves santo vinieron muchos fines de semana mas en donde no importaba dormir solo 2 o 3 horas o llegar al trabajo "de boleto" pues ese mundo tan terrible, marginal, peligroso , pero maravillloso, lleno de colores, fantasía, ilusiones y música, era mío cada noche y en cada remix o canción.


Y han pasado mas de 15 años y seguiré bailando convirtiéndome en el niño asustado que de pronto abandona el miedo y se vuelve adulto tan solo gracias a "like a Prayer" y seguiré dando gracias a Madonna por hacerme tan feliz y como dicen los chicocos de Abba, daré gracias a la música.