sábado, 19 de abril de 2008

5. Liebs Du Mich ? (Aun me amas?) parte I


T

Hace unos días T (solo mencionare su inicial) me escribió un correo muy bonito en donde me contaba que la Volkswagen lo estaba mandando a su sede en Argentina y que era posible que se dira un salto para conocer Perú. También me contaba en su correo que había conocido a un chico de indonesia y que estaban muy enamorados , que planeaban casarse y vivir juntos. Sentí alegria por él pues era un hombre muy bueno y era eso lo que tanto estaba buscando y no encontraba en su natal Hannover ni en sus viajes por todo el mundo. Era bueno saber que él era feliz y sin embargo no pude evitar sentir en mi interior unas tibias gotas de pena sazonadas con pequeñas dosis de melancolia por lo que pudo pero no llego a ser.

Shock Inter cultural

Al principio Berlin no me parecio la gran cosa y durante el largo camino desde el aeropuerto hasta Noikolln, barrio en donde quedaba la casa del amigo que me alojaría, no vi nada que me llamara la atención. Reconozco que parte de esta tibia impresion era originada por la tremenda depresión que me llevó a salir del país y buscar respirar nuevos aires. Sin embargo, la sensación perduraría las semanas subsiguientes. Sentía que la gente no te ayudaba ni era amable si te notaban extranjero y peor aun si no sabías hablar Aleman. Pero después los horizontes se abrieron de la mano de Danny , un peruano que vivía en Berlin ya muchos años atras y que se ofreció a ser mi guía por aquella desconocida y liberal ciudad.

La vida en Rosa

La primera "atracción turistica" que me mostró fue el famoso Tiergarten. Este era un monstruosamente enorme y frondoso parque ubicado en pleno Berlin y cortado por cuatro avenidas enormes , las cuales convergen en el bellisimo y muy famoso Sieggesaulle. Es muy conocido el famoso angelito dorado que se encuentra sobre la enorme columna de 69 metros de alto y que se ubica exactamente en medio del tiergarten. Solía pensar que si el dorado angelito estuviera vivo saldría volando horrorizado de ver las cosas que se daban bajo sus narices (y alas) al refugio complice de los arboles.

Dentro del popular parque y debajo de la abundante vegetación se podía encontrar a hombres de todas las razas y tamaños mirandose y entablando contacto para intimar ingresando arboles mas adentro. Danny conocía todos los huecos y caminos del inmenso lugar y encontrabas cubanos, venezolanos, japoneses, filipinos, peruanos, y obviamente alemanes, todos mezclados cual ensalada rusa y con el solo y comun objetivo de encontrar placer sexual sin compromisos.

Pero el tiergarten no era el unico lugar. Danny me llevó a los populares Blue Kinos (o videos porno hablando en cristiano), saunas, clubes. Algo que llamó poderosamente mi atencion fueron las Naked party (Fiestas desnudas) que aunque no lo crean y piensen que me hacía el bobo, no me imaginaba que al ingresar a esas fiestas exigian a uno quitarse toda la ropa o al menos quedarte en calzoncillos. El pudor latino hizo que obviamente yo fuera uno de los poquisimos bichos raros que no estaba totalmente desnudo en esa fiesta. El lugar no podia ser mas raro y lo que me pareció lo mas divertido del lugar, una piscina, se convirtió en un ataque de asco y rubor cuando me enteré que el liquido que llenaba tal piscina no era agua precisamente. Lo malo es que me enteré cuando ya estaba punto de ingresar y mi amigo me hizo ver que el color amarillento del liquido no se debía precisamente a la falta de higiene. Obvio : no duré mucho en el lugar.

Las discos tambien facilitaba el intercambio "amoroso" pues casi todas tenían aparte de la sala de baile, un piso subterraneo con escasa luz en donde se facilitaban los encuentros fugaces y sin compromiso alguno. A las finales parecía que toda la ciudad facilitaba dichos encuentros y los espacios parecían basicamente destinados a ello.

Las dos caras de la moneda

Por un lado era emocionante y hasta esperanzador caminar por la calle y ver parejas de hombres o mujeres agarrados de la mano, abrazados y hasta besandose sin encontrar muestras de rechazo ni verguenza. Es mas, podrias preguntarle a un policia o una ama de casa en que parte del tiegarten estaba la zona gay y te direccionaban amablemente.

Sin embargo tanta apertura también tenía su lado poco amable. Si bien había mucha facilidad para los encuentros y contactos entre hombres, la cantidad había superado en mucho a la calidad. Los contactos eran frios y solo focalizados en la mera descarga instintiva, pasada la cual no habían palabras ni miradas. Es claro que nadie podría ser tan iluso como para irse a un sauna o al tiergarten a buscar pareja, sin embargo el sexo totalmente desprovisto de contacto mas alla del requerido para una penetración se me aparecía desalentador y nada agradable.

Se acercaba la navidad y esta vez al lado de otro amigo latino nos aventuramos al "Connection Berlin", la disco mas popular de Berlin poe esos dias, y ya por inercia bajamos a la zona oscura del lugar. Lo mismo de siempre, patas en cuero, mañosos mirando lo que hacen otros, patas colgados de camas de cuero que colgaban del techo, sexo, miradas, sexo y mas miradas. Y de pronto unos pequeños ojos celestes de mirada tierna se posaron en los mios, al mismo tiempo que una suave mano rozo la mía. Rapidamente el dueño de esos ojitos tiernos ingresó a una de las cabinas preparadas para los encuentros y aunque con algo de temor hice lo mio e ingresé también.
(continuara)