viernes, 31 de agosto de 2007

2.- Clases de Prehistoria Avanzada parte 1


Llegó el 2000!!!

El nuevo milenio había traído no solo promesas tecnológicas y aires de renovación cultural y económica a nuestra ciudad, sino también, mas opciones y espacios a donde ir si es que eras un joven gay que no sabía donde conocer gente similar o si buscabas información u orientación para tu vida. Actualmente hay bares, pubs, discotecas abiertamente gays, discotecas gay "friendly", saunas, vídeos, clubes, centros de orientación , agrupaciones para gente de la zona este, agrupaciones para la gente de la parte norte, para la zona sur y en el mismo callao, movimientos que luchan por los derechos civiles, espacios de reunión, programas de radios, paginas web, agencias de viajes, y últimamente hasta candidatos al congreso abiertamente gays.

Todo esto era impensable durante los inicios de los 90. La figura era totalmente diferente en esos tiempos y para un joven que recién se iniciaba y quería conocer mas de lo que el mundo le deparaba, las cosas podían presentarse muy difíciles y hasta peligrosas. Los espacios de conversación eran casi nulos y los lugares de reunión por lo general eran la calle. Precisamente mis inicios en este mundo se dieron en el lugar mas estigmatizado y mal etiquetado de todos: el centro de Lima y siendo mas precisos, la plaza san Martín.

Campo de Batalla: Plaza San Martín

La plaza San Martín, no es para nada la plaza que conocemos hoy en día. Los cambios no han sido solo en la parte arquitectónica sino en aspectos mucho mas profundos, cambios detectados solo por quienes la conocimos de cerca por aquellos días.

La plaza san Martín se asemejaba a un vasto territorio poblado por diversas tribus, cada una con diversas costumbres y modo de vida. Por un lado estaban las travestis que se prostituían en la plaza. Ellas por lo general poblaban la plaza por las noches y las había de todo tipo y figura. Por lo general no se relacionaban entre ellas y la competencia por los clientes era a veces feroz, siendo pan de cada día las disputas y peleas a gritos y no era raro ver la sangre llegar al río.

Por otro lado estaban los conocidos fletes (o chicos de compañía por llamarlos de alguna manera elegante), quienes convivían en la plaza casi al lado de las travestis pues los clientes objetivo eran diferente para cada grupo. Los fletes hacían grupos entre ellos y eran reconocibles algunos lideres como el terrible "Charapa", quien no solo era flete sino también delincuente. Los fletes por lo general pasaban un proceso de "admisión" en la zona y cuando venía un muchacho nuevo a "cachuelearse", podía tener serios problemas si no sabía como defenderse. Gran parte de los fletes se dedicaba también a la delincuencia. No era raro conocer casos de clientes que habían sido desvalijados, golpeados o hasta asesinados después del acto sexual. Asimismo, algunos delincuentes también se vestían de travestis tan solo para asaltar a incautos clientes.

Los delincuentes también tenían como blanco favorito a los gays de la zona, por lo general andaban en grupos y se apostaban por las oscuras calles de jirón Quilca o las intersecciones de Colmena y apenas distinguían gays los obligaban a pagar "cupos" de dinero, si es que no querían ser golpeados o desvalijados

Sobre Policías, Militares y otros demonios

Por otro lado estaban los terribles pirañas, quienes se agrupaban en amenazantes grupos o pandillas, todos consumiendo bolsitas con terokal, ubicados mayormente en las áreas verdes o zona central de la plaza y siempre alertas a encontrar a algún distraido a quien pudieran sustraer alguna pertenencia.

A pesar de todo lo descrito, el mayor peligro no estaba representado por los pirañas o los delincuentes. Por esos años, el terrorismo estaba en plena boga y el temor del estado hacía frecuente la presencia militar por todo lado y con mas razón en el centro histórico a través de las temidas "batidas" y las tanquetas militares. Muchas de las "intervenciones" militares se daban al interior o en la entrada de los pocos espacios gays existentes, obligando los militares a los concurrentes a subir a las tanquetas y despojándolos de lo que deseasen, ya sea ropa o dinero.

La policía también era un factor de gran peligro pues abundaban los policías vestidos de civil, quienes se acercaban a los gays de manera seductora para luego amenazarlos con delatarlos ante su familia y llevarlos a la comisaria si es que no pagaban una cantidad de dinero para asegurar el silencio policial. El abuso de estos policías, que no eran pocos, no solo se daba en los espacios abiertos, sino también al interior de los pocos espacios de encuentro gays ubicados en el centro.

A pesar de tanto peligro y de ser el blanco frecuente de los abusos de militares, policías, delincuentes y pirañas, los gays tenían una fuerte presencia en la plaza san Martín. A ellos también los podíamos dividir en sub grupos (continua...)







3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por escriber tus experiencias. que estoy aprendiendo mas historia de Peru', tu experiencia personal me facina. Espero parte 2!!!!
- Stevegen

Anónimo dijo...

Asu, bien viejos...esta interesante esa historia , cuando la 2da parte?, espero ansioso!!Felicitaciones

Roberto

Anónimo dijo...

BUeno amigo, si todos tuvieramos tu habiliadad para colocar las palabras, otro seria el mundo, aunque algunos empezamos un poco subidos de los humos, no olvides relatar de los d'men-test