
* (Este es un cuento que escribí en el 95 y que fue publicado en una selección de cuentos y poemas homo de ese año. Para los despistados: Es un cuento que hace juegos con el presente y el pasado. Los parrafos en negrita son el presente y los parrafos sin negrita son miradas al pasado.)
La Última Partida
Sus manos se deslizaron lentamente recorriendo el alfil negro, al que luego depositó en su respectivo casillero, para así poder extraer un cigarrillo de su bolsillo. Mientras lo encendía observó de reojo al chico que alquilaba los tableros de ajedrez y pudo advertir el ligero movimiento desaprobatorio que éste hizo con la cabeza al mirarlo. Lo más probable es que pensara que estaba loco al ir cada domingo en la mañana, alquilar un tablero, sentarse y no jugar con nadie, solo permanecer sentado fumando. Fumando, observando las piezas del tablero y esperando…
FEBRERO 1965
Sus manos se deslizaron lentamente recorriendo el alfil negro, al que luego depositó en su respectivo casillero, para así poder extraer un cigarrillo de su bolsillo. Mientras lo encendía observó de reojo al chico que alquilaba los tableros de ajedrez y pudo advertir el ligero movimiento desaprobatorio que éste hizo con la cabeza al mirarlo. Lo más probable es que pensara que estaba loco al ir cada domingo en la mañana, alquilar un tablero, sentarse y no jugar con nadie, solo permanecer sentado fumando. Fumando, observando las piezas del tablero y esperando…
FEBRERO 1965
- Enroque Largo – gritó Fidel - ¡Y no me pongas esa cara, no seas picón!
- ¡Picona será tu abuela! Te aprovechas que estoy muriéndome de sueño, pero ni así me vas a ganar!
- ¡Pobre niñito refinado! – e haciendo gestos infantiles Fidel agregó - ¡Gabrielito tuvo que llevar a carmencito a su casita! ¡Que pavo!
Mientras acababa la frase Fidel estalló en carcajadas mientras Fidel se lanzó hacia él y castigó su cabeza con la punta de un alfil.
-¡!Ayayay!! Y es que acaso yo tengo la culpa que aun seas un nenito de “la mejor alcurnia nariz levantada de Lima”?
-Así como yo no tengo la culpa de que tú seas un bodeguerito de mala muerte hijo de un fanático “golpeapecho religioso” – Respondió Gabriel imitando el mismo tono de voz.
- Bueno, pero si mi papá no fuese tan “golpeapecho” como tú dices, yo no podría estar jugando aquí contigo. ¡El muy mohíno cree que estoy en misa dominical! Solo por eso es que me deja salir, dizque el domingo solo se debe orar. ¡Imagínate que quiere hacerme cura! Jajaja!
- Bueno, yo estoy al revés. Mi papá quiere que aparezca en público lo mas que pueda y solo con gente de la “alta”. Si supiera…!Lo peor es que quiere meterme a sus rollos políticos! – luego de mover la torre y reiniciar así la partida repuso – como es militante del partido del gobierno dice que tengo un gran futuro…
- Futuro tienes pero como ajedrecista- Interrumpió Fidel – desde que te conozco nunca he podido vencerte y…
- ¡Jaque mate!
- ¿Eh?
La calle estaba casi silenciosa y semi vacía. Los únicos habitantes de esa mañana de domingo parecían ser solo él con su cigarro y el tablero de ajedrez. Su mano derecha cogió esta vez al peón negro y por sobre su chata cabeza, comenzó a observar lentamente al tablero y a sus eternamente mudos ocupantes. De pronto la silla contraria retrocedió dando paso a un rostro casi olvidado.
MARZO 1967
“se lo tenía que decir, ya no podía ocultarlo mas!.... Sé que él siente lo mismo….Sé que el siente lo mismo…. Sé que va a venir. Pero lo vi tan furioso. Y más que sus golpes lo peor fue lo que me dijo. Nunca nadie me había dicho maricón…Por eso también le di la suya. ¡Ojala que comprenda!...si tan solo…!
-¡!Ayayay!! Y es que acaso yo tengo la culpa que aun seas un nenito de “la mejor alcurnia nariz levantada de Lima”?
-Así como yo no tengo la culpa de que tú seas un bodeguerito de mala muerte hijo de un fanático “golpeapecho religioso” – Respondió Gabriel imitando el mismo tono de voz.
- Bueno, pero si mi papá no fuese tan “golpeapecho” como tú dices, yo no podría estar jugando aquí contigo. ¡El muy mohíno cree que estoy en misa dominical! Solo por eso es que me deja salir, dizque el domingo solo se debe orar. ¡Imagínate que quiere hacerme cura! Jajaja!
- Bueno, yo estoy al revés. Mi papá quiere que aparezca en público lo mas que pueda y solo con gente de la “alta”. Si supiera…!Lo peor es que quiere meterme a sus rollos políticos! – luego de mover la torre y reiniciar así la partida repuso – como es militante del partido del gobierno dice que tengo un gran futuro…
- Futuro tienes pero como ajedrecista- Interrumpió Fidel – desde que te conozco nunca he podido vencerte y…
- ¡Jaque mate!
- ¿Eh?
La calle estaba casi silenciosa y semi vacía. Los únicos habitantes de esa mañana de domingo parecían ser solo él con su cigarro y el tablero de ajedrez. Su mano derecha cogió esta vez al peón negro y por sobre su chata cabeza, comenzó a observar lentamente al tablero y a sus eternamente mudos ocupantes. De pronto la silla contraria retrocedió dando paso a un rostro casi olvidado.
MARZO 1967
“se lo tenía que decir, ya no podía ocultarlo mas!.... Sé que él siente lo mismo….Sé que el siente lo mismo…. Sé que va a venir. Pero lo vi tan furioso. Y más que sus golpes lo peor fue lo que me dijo. Nunca nadie me había dicho maricón…Por eso también le di la suya. ¡Ojala que comprenda!...si tan solo…!
Los pensamientos de Fidel fueron interrumpidos por el ruido de la silla opuesta que fue ocupada por Gabriel. Un enorme parche cubría la parte superior de la ceja derecha y un aislado moretón se perdía en la mejilla izquierda.
El caballo se irguió por sobre los peones iniciando de esta forma la inacabable batalla entre ambos reinos.
-¿Tienes la mano dura, no? – Comentó Gabriel.
Fidel levantó la mirada del tablero y buscó en el rostro del amigo algún gesto recriminatorio, más solo halló una confusa mezcla de duda y tristeza, unos labios que luchaban por formar una sonrisa y unos ojos casi húmedos e interrogadores a la vez.
- pero también te llevaste tu pedazo de pastel, ah! – agregó Gabriel.
De pronto se puso a llorar cubriéndose el rostro y soltó:
-¡ No se que sucede! ¿Porque me haces esto a mi?!Yo no quiero ser un depravado como tú! Yo…
- ¡Yo no soy eso que tú dices! – Interrumpió Fidel – Yo tampoco lo comprendo… Pero era lo que sentía… Y yo sólo quería…
- ¡!!Quisiste besarme!! ¡Y los hombres no se besan entre ellos, eso es algo asqueroso!
Fidel cogió la torre negra y echó abajo al intruso caballo blanco mientras trataba de fingir serenidad.
- le conté lo que pasaba a mi padre y…- Fidel agachó la cabeza y con la mirada fija en los peones continuó – y ha decidido mandarme a un internado en Quito, creo que ya no podré seguir…
-¡Eres un traidor! ¡Un maric…!- la palabra se quedó atorada en los labios de Gabriel- Nunca me has podido derrotar y por eso haces todo esto.
El caballo se irguió por sobre los peones iniciando de esta forma la inacabable batalla entre ambos reinos.
-¿Tienes la mano dura, no? – Comentó Gabriel.
Fidel levantó la mirada del tablero y buscó en el rostro del amigo algún gesto recriminatorio, más solo halló una confusa mezcla de duda y tristeza, unos labios que luchaban por formar una sonrisa y unos ojos casi húmedos e interrogadores a la vez.
- pero también te llevaste tu pedazo de pastel, ah! – agregó Gabriel.
De pronto se puso a llorar cubriéndose el rostro y soltó:
-¡ No se que sucede! ¿Porque me haces esto a mi?!Yo no quiero ser un depravado como tú! Yo…
- ¡Yo no soy eso que tú dices! – Interrumpió Fidel – Yo tampoco lo comprendo… Pero era lo que sentía… Y yo sólo quería…
- ¡!!Quisiste besarme!! ¡Y los hombres no se besan entre ellos, eso es algo asqueroso!
Fidel cogió la torre negra y echó abajo al intruso caballo blanco mientras trataba de fingir serenidad.
- le conté lo que pasaba a mi padre y…- Fidel agachó la cabeza y con la mirada fija en los peones continuó – y ha decidido mandarme a un internado en Quito, creo que ya no podré seguir…
-¡Eres un traidor! ¡Un maric…!- la palabra se quedó atorada en los labios de Gabriel- Nunca me has podido derrotar y por eso haces todo esto.
Luego de gritar esto, lanzó el tablero por los aires y saltó enfurecido hacia la pista sin poderse explicar él mismo las razones de su furia y jurándose odiar por siempre a su antiguo contrincante de juegos.
- Por lo visto ha mejorado mucho tu técnica, estas imbatible y ya me estas dejando casi sin piezas.
- Espero poder vencerte por fin – Y diciendo esto fulminó a la torre blanca gracias al ataque del alfil negro, que en un descortés lance cayo a los pies del caballo blanco.
- Por lo visto ha mejorado mucho tu técnica, estas imbatible y ya me estas dejando casi sin piezas.
- Espero poder vencerte por fin – Y diciendo esto fulminó a la torre blanca gracias al ataque del alfil negro, que en un descortés lance cayo a los pies del caballo blanco.
SETIEMBRE 1968
- !Así que ya llegó el cobarde!- diciendo esto Gabriel palmoteó cariñosamente la espalda de Fidel - ¿Qué pasó? Segurito intentaste seducir a todos los curas y te botaron – Agregó en tono burlón.
- Esa vida no era para mí, mucho rezo, mucha cucufatería, además tenía que regresar para hacerte morder el polvo de la derrota de una vez por todas.
- Ni ahora ni nunca ¿Una partidita? …o…¿te chupas?
- Estás apurado por perder, ya me enteré que seguías viniendo los domingos.
- !Así que ya llegó el cobarde!- diciendo esto Gabriel palmoteó cariñosamente la espalda de Fidel - ¿Qué pasó? Segurito intentaste seducir a todos los curas y te botaron – Agregó en tono burlón.
- Esa vida no era para mí, mucho rezo, mucha cucufatería, además tenía que regresar para hacerte morder el polvo de la derrota de una vez por todas.
- Ni ahora ni nunca ¿Una partidita? …o…¿te chupas?
- Estás apurado por perder, ya me enteré que seguías viniendo los domingos.
Al verse delatado, Gabriel cambió el giro de la conversación y anunció- te cuento que ahora estoy trabajando con mi padre en un negocio entre el gobierno y la IPC, estoy ganando buen dinero – agachó la cabeza y en voz baja completó- lo suficiente para establecerme y casarme…yo…
- Mejor empecemos a jugar, te parece?
- Mejor empecemos a jugar, te parece?
- Solo mi rey y mi reina contra tu rey y tus torres, se ve que ha mejorado tu técnica a lo largo de todos estos años amigo.
- Por fin te voy a vencer – diciendo esto Fidel botó la colilla del cigarro y emprendió el ataque a la reina blanca.
OCTUBRE 1968
- ¡Cuanto demora ese bobito de Gabriel! Es como si adivinará que he aprendido una nueva jugada que me hará ganarle. Quizás el tráfico lo ha demorado, ahora con tanquetas militares por todo lado es difícil movilizarse como antes….- Fidel abandonó estos pensamientos para coger el periódico que yacía a un lado, mientras sus ojos comenzaron a recorrer las noticias conocidas por todos, aquellas que hablaban del golpe de estado encabezado por el general Velasco Alvarado. Sin embargo, sus ojos también llegaron a una noticia que aun no conocía, una noticia que lo dejó helado. El artículo se refería a la migración de personajes públicos implicados en el negocio con la IPC, ante un posible ataque del nuevo régimen militar. Entre los nombres de las personas que huían al extranjero Fidel encontró a Gabriel y su padre, junto al de muchas otras familias que en días previos habían pertenecido a la crema y nata limeña y que ahora enfrentaban un futuro incierto.
- Bueno, rey contra rey, tú dirás Fidel…
- Al menos te puse en jaque muchas veces… Tu técnica ha aumentado mucho – y con una sonrisa agregó – Y tu barriga también.
- Carmen es una excelente cocinera y de puedo evitar dejar de devorar todo lo que ella prepara. Pero tú no critiques mucho, ya tu calvicie no pasa desapercibida.
- Me enteré de lo de tu padre, lo siento mucho Gabriel.
- Bueno, solo vine a enterrarlo, él siempre quiso reposar en su tierra. Esta tarde retorno a Madrid. – Diciendo esto, Gabriel miró de frente a Fidel, quien creyó percibir en su amigo la misma mirada confusa de años atrás, cuando sucedió lo de la golpiza, y después de un instante de confusión, Gabriel se levantó y repuso- ya son casi 14 años que no sabía nada de ti, mi vida ha cambiado mucho. Ya no soy un muchacho, vivo en otro país y – atropelladamente agregó – tengo una esposa, una hija de 11 años y un hijo de…
- Lo único que lamento de todo esto – Interrumpió Fidel levantándose también – es que jamás te pude vencer…
En se momento Gabriel lo tomó por los hombros y mirándole fijamente a los ojos le dijo – te equivocas, si me pudiste vencer…- y diciendo esto atrajo lentamente a Fidel hacia él y hasta lograr unir sus labios con los suyos, sintiendo en ese primer y último beso la despedida final, el afecto y la separación unidas en un solo acto, sin importar la gente que transitaba alrededor, quienes sólo eran unos simples peones en el juego.
Cuando Gabriel lo soltó, Fidel pudo descubrir una tranquila y triste sonrisa en los labios de su amigo, quien luego dio medio vuelta para así perderse entre el tráfico limeño. Fidel se quedó solo ante el tablero de ajedrez, en el que solo quedaban en pie ambos reyes, uno frente al otro.
HESS (1995)
4 comentarios:
Qué lindo cuento, que interesante la relacion que tienen las piezas del ajedrez con los personajes...
Me encantó!...
Pero yo me quedo con el caballo negro... :)
Si este cuento es hermoosos,. por eso hasta gano un premio en aquella oportunidad, se que de estos tiens otros, siempre he dicho q deberias publicarlos!!! Felicitaciones amigo, me hiciste recordar muchas cosas
Que lindo y triste cuento,me gusto y mucho, y claro muy bueno . Lo principal creo es q uno sepa q kieres y a donde va uno.Gracis Huguito, es una buna historia
Roberto B.
¡Hola!
Me ha gustado ese modo de entrecruzar presente con pasado y meterlo todo en una partida de ajedrez ^^
La idea es muy original y la situación que cuentas tiene mucho realismo.
Un premio muy merecido.
Un abrazo
Aurora
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